Los centros educativos no están al margen de la sociedad en la que vivimos. Son entidades permeables a los cambios que se producen en la sociedad y, en el caso de la tecnología, no iba a ser menos. Los cambios tecnológicos de los últimos años han calado en la sociedad y por ende también en la escuela.
Lejos quedan aquellos años en los que las dotaciones de ordenadores en las aulas de Educación Infantil se presentaban como una revolución. Más tarde las dotaciones a las aulas de los más mayores del centro iban cambiando el escenario de las "aulas tradicionales" a "aulas digitales". Sin embargo, dicha dotación tecnológica no iba de la mano de una formación del profesorado adecuada y que posibilitara la transformación metodológica que debería llevar asociada.
Para reflexionar sobre ello propongo este video que creo que refleja a la perfección la situación ante la que nos encontramos en muchos centros docentes:
Después de verlo queda más claro que el plan TIC ha de ser un punto clave que recoja la estrategia a nivel de centro que apueste por el cambio metodológico que se necesita en las aulas.
Haciendo una búsqueda de información y consultando distintos portales y sitios de internet, me ha parecido muy interesante la siguiente aportación del Gobierno de la Comunidad de Canarias https://es.slideshare.net/cristinatesti/plan-tic-43362994. A partir del mismo he extraído los elementos desde los que plantearé un plan para mi centro.
Entre los elementos que deben formar parte del mismo nos encontramos los siguientes:
- Contener unos objetivos claros. Hemos de ser operativos y realistas. No tiene sentido fijar metas a largo plazo si no somos capaces de empezar por pequeños logros. Ello implica que los objetivos que se propongan deben ser viables y flexibles.
- Ha de estar contextualizado. Debe adaptarse a nuestra realidad escolar y contextual. ¿De qué puede plantear la compra por parte de las familias de tabletas digitales si nos encontramos con un contexto socioeconómico deprimido en el que los alumnos pueden llegar al centro sin desayunar por no tener recursos económicos para ello?
- Debe ser consensuado y compartido por todos los miembros del claustro. Todos han de conocer y reconocerse en la propuesta. Sabemos muy bien que en aquellas decisiones en las que se nos consulta y se nos tiene en cuenta nos implicamos más. Si estamos a favor de un cambio metodológico hemos de dejar que todos los miembros del claustro se sientan como agentes del cambio y por ello deben participar.
- Por último destacar que debe estar organizado. No sirve una secuencia encadenada de intenciones y actuaciones sobre el papel. Debe ser una estructura meditada, organizada y jerarquizada que tenga en cuenta aspectos como:
- La vinculación con las señas de identidad del centro;
- Las expectativas respecto a la comunidad educativa, la formación del profesorado, la gestión del centro, la gestión de los recursos...
- Las estrategias para elaborar, coordinar y difundir el plan.
- La organización de las infraestructuras y recursos disponibles.
- El tratamiento de la información y la competencia digital en la programación de aula (siendo este el punto clave del plan ya que será donde cada docente abordará la manera de integrar esos cambios metodológicos a nivel de aula.
Así pues de la reflexión y desarrollo de todos estos puntos surgirá el plan tic que se propondrá.
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